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30

abril

Expertos recomiendan preparar la transición de los ERTEs por fuerza mayor a ERTEs por causas productivas

El webinar organizado por IBIAE, la asociación de Empresarios de la Foia de Castalla, en colaboración con el despacho profesional Galán&Asociados, que reunió a empresarios de esta comarca, analizó la gestión de los ERTEs motivados por la situación del Estado de Alarma como consecuencia de la pandemia del Covid-19 tras la superación del Estado de Alarma y recomendó la transición a nuevos expedientes por causas productivas hasta lograr la normalidad de la actividad empresarial como medida de protección del empleo.

Durante la videoconferencia con empresarios de Ibi y comarca, también se trataron otras decisiones desde el punto de vista empresarial para superar la situación que ha generado la pandemia, tales como la reestructuración de las empresas, búsqueda de fuentes de financiación, así como herramientas como el concurso de acreedores como solución de continuidad de muchas empresas con tensiones graves de tesorería.

El abogado experto en derecho laboral de Galán&Asociados, Alberto López, aventuró la necesidad de continuar con nuevas renovaciones de los ERTEs ante la reanudación de la actividad, aunque apeló a la prudencia porque debe haber cambios normativos. “Si sólo puedo abrir un 30% de mi negocio, entiendo que no debo incorporar a la plantilla al 100%, no sería lógico por lo que esperamos este aspecto sea modificado”, comentó.

Para este experto, lo prudente sería ir preparando una renovación del ERTE cuando termine el Estado de Alarma para iniciar otro por causas productivas, que permita a la empresa ir recuperando el tono de actividad hasta niveles anteriores a la crisis del Covid-19. López señaló que en estos casos lo mejor es ir incorporando plantilla de manera paulatina para que la sociedad no colapse, y estableció como pauta lógica nuevos ERTEs por plazos de los 180 días. “Son pasos necesarios si tenemos como objetivos mantener el empleo, reducir los costes que nos permita sobrevivir con mayores garantías y ser capaces de adaptar el conjunto de la empresa a los nuevos tiempos”, añadió López.

En este sentido se manifestó el director del Departamento de Estrategia y Organización, Jordi Pardines, quien recomendó tomar decisiones en materia de adaptación de la estrategia al nuevo entorno competitivo que vendrá después de la pandemia, y la realización de una reflexión y replanteamiento del actual funcionamiento y de las estructuras de las empresas a todos los niveles. Para ello es importante revisar el modelo de negocio, la propuesta de valor y redimensionar los recursos, actuando especialmente

en la búsqueda de reducción de costes.

Por su parte, Ángel Cebrián, director de Corporate en Galán&Asociados señaló que las empresas tienen muchas opciones para tratar de solventar esta situación compleja que vive el conjunto de la economía internacional. El experto recomendó que, además de los recursos tradicionales de financiación que ofrece la banca privada, también existen otras fuentes y recursos públicos.  Cebrián explicó la serie de recursos de liquidez que ofrecen otras fuentes como los fondos de deuda, especializados en financiación de empresas, que suele ser muy ágiles. Para operaciones más complejas o menos atractivas para la banca privada, recomendó recurrir a entidades públicas como las SGR u organismos como el IVF o ENISA de carácter nacional.

Otro recurso, es estudiar la posibilidad de introducir nuevos socios en la empresa, que tiene como ventaja el mantenimiento del control de la sociedad y la vinculación laboral con ella. Aunque estos procesos restan soberanía y requiere acuerdos y revisiones de las inversiones realizadas.

Concurso de Acreedores

Jesús Navarro, director del departamento Jurídico del despacho profesional, explicó la fórmula de concurso de acreedores, al que recomendó “no verlo como un problema, como una decisión que deriva imperativamente al cierre de nuestra empresa; sino como una oportunidad, una herramienta que nos permite reordenar nuestras deudas, llegar a acuerdos y lograr la subsistencia de la empresa”.

En estos momentos, y gracias a la nueva regulación del Real Decreto Ley 16/2020 que amplía los plazos para presentar concurso de acreedores hasta el 31 de diciembre, dota a las sociedades de un casi un año para planificar bien la solicitud de concurso de acreedores, cuando fuera necesario. Este plazo también otorgar preferencia al concurso voluntario, frente al concurso necesario que tramite alguno de sus acreedores.

“Con estos plazos, mientras se prepara el concurso se puede también desarrollar soluciones previas como la búsqueda de nuevas fuentes de crédito, introducción de nuevos socios, o cualquier otra solución que evite tanto el concurso como la liquidación de la sociedad”, comentó Navarro.  El experto de Galán&Asociados incidió en la necesidad de separar, de manera preventiva, los patrimonios personales de los empresariales, como garantía ante situaciones de riesgo.

- Intermundo, ,