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02

noviembre

La exposición de criaturas venenosas de Terra Natura Benidorm se amplía con una pareja de sapo de Surinam

Esta especie está considerada como uno de los anfibios más extraños del planeta

Terra Natura Benidorm incorpora a la exposición de criaturas venenosas una pareja de sapo de Surinam (Pipa pipa), considerado como uno de los anfibios más extraños del planeta por su morfología y su forma de reproducción. Esta especie también es conocida en el idioma guaraní de los indígenas del Amazonas como cururú o rana de celdillas. La llegada de esta pareja al parque tiene como objetivo contribuir a la reproducción de esta especie en cautividad, y así reforzar su conservación.

Con la incorporación de este nuevo anfibio acuático, el parque cuenta ya con nueve especies distintas de ranas, entre las que destacan la rana flecha, la rana mono, la rana toro -considerada como la más grande del mundo- o la rana del diablo, entre otras. De esta forma, la exposición permanente del complejo cuenta en total con más de 40 especies diferentes de especies.

Estos animales se alimentan principalmente de invertebrados, gusanos y pequeños crustáceos. Estas ranas, que ya se pueden ver en Terra Natura Benidorm, suelen alcanzar entre los cinco y 20 centímetros de tamaño. Su aspecto, un tanto extraño, le hace diferenciarse del resto de anfibios y es que cuentan con un cuerpo aplanado y su cabeza tiene forma triangular.

Durante la época de apareamiento, que coincide con la temporada de lluvias, hacen movimientos y piruetas en el agua para llamar la atención de sus congéneres. La hembra pone entre 80 y 100 huevos que caen en el vientre del macho hasta que luego ruedan hacia la hembra. Ahí es donde se adhieren sobre la espalda para ser incubados por la hembra.

Así la hembra lleva los huevos en una estructura de nido de abeja en su espalda hasta que se completa el desarrollo de las crías y nacen como adultos en miniatura, de este proceso les viene el nombre de rana de celdillas. El color de su piel marrón y negro le permite camuflarse y esconderse de los depredadores. Otra de las curiosidades es que sus ojos no tienen parpados y tampoco tienen lengua.

Las poblaciones de sapo de Surinam no están actualmente amenazadas, aunque su hábitat natural se encuentra en riesgo debido a la tala indiscriminada de árboles, además de otros factores. La especie es originaria de las zonas tropicales de América del Sur y suele convivir en las zonas de barro que se forman en los bosques húmedos, cerca de los arroyaos y de los ríos. También es frecuente encontrar a estos ejemplares debajo de las hojas que aparecen en tierras inundadas.

- Intermundo, ,